Con
aproximadamente 8 km. de extensión, la península de Búzios
es bañada por las corrientes marítimas de la Antártida
y de Brasil. Al oeste, Búzios ofrece playas de mar calmo y aguas
calientes y al este, las playas son generalmente de mar abierto, con
algunas ensenadas y aguas un poco más frías. Su geografía
es muy particular, parece una isla. Son 23 playas, diferentes entre
sí, algunas con aguas calmas, otras con olas grandes, ideales
para surf, algunas muy amplias, otras formando pequeñas bahías.
Praia de Geribá tiene posadas sobre el mar, es la playa más
brasilera, del centro queda a 25 cuadras.
Praia Ferradurinha: hay casas particulares,las pousadas están
lejos del mar a más de 250 mts. En Praia da foca, no hay alojamientos,
es una playa con rocas. Azeda y Azedinha son pequeñas playas,
Geribá, Da Ferradura, Joao Fernandes (tiene mucha construcción,
los bares son megabares), Joao Fernandinho (muy pequeña y muy
bonita, no hay bares como en Praia Brava, es conveniente alquilar un
boogy para recorrer), Ossos (está en el centro de Buzios, es
un embaracadero), Tartaruga (no tiene posadas cerca, no hay que perderse
el atardecer), Manguinhos es muy linda, Brava, Olho de Boi ( (playa
nudista), muy linda, difícil para llegar. Todas con agua cristalina
y cálida. La zona es buena para buceo y playa Rasa que es muy
tranquila.
Saná: es una de las opciones más originales de paseos
es zona de sierras, se puede realizar escalada, rafting (río
Alto Macae). En la Serramar, Casimiro de Abreu, distante 30 minutos
de Búzios, es uno de los más bellos paisajes de Río
de Janeiro. No faltan opciones: caminatas, visita a cachoeiras, rappel
y descenso en botes en los ríos de Macaé y Alto Macaé.
Como la región es rica en senderos, mata atlántica y morros
se convierte en ideal para la práctica de deportes radicales.