Las
posadas con un poco más de comodidad son pocas, casi todas son
casas de familia que adaptaron algunos pocos cuartos para recibir y
poseen las deficiencias de una isla, cuya electricidad proviene en un
85% de una central termoeléctrica y la provisión de agua
es sólo de lluvia.
Los pocos centros urbanos de la isla-Vila dos Remédios, donde
están el banco, la policía y la iglesia; Quixaba y Vila
do 30, explotan de gente que no sabe en qué gastar.
Los delfines frecuentan la isla desde hace siglos, hay que levantarse
a las 5 de la mañana para estar ahí antes de que amanezca
y poder apreciar una cantidad enorme de delfines.
También podrá hacer un paseo en barco que recorrer el
litoral del Mar de dentro y así poder verlos en todo su esplendor.
El buceo es otra actividad ineludible, las aguas profundas son transparentes,
ya no hay excusas para no sumergirse. La dimensión submarina
agrega encantos a la isla,
Hay dos estaciones diferenciadas: la seca, de agosto a enero y la lluviosa
de febrero a julio, lleve agua mineral a las playas, no olvidar el protector,
si sale a caminar por la costa, averigüe los horarios de las mareas,
Si sube, corre el riesgo de no poder volver.
Hay Internet frente al puesto de salud.
Se puede llegar desde Recife y Natal por avión.
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