Tipo
I: Fácil. Corrientes lentas, pequeñas olas,
fáciles de dirigir. El riesgo de caer es bajo.
Tipo II: Principiante. Rápidos suaves y algunas
olas, conveniente para la familia entera. Corrientes más
rápidas, canales anchos, el maniobrar ocasional, ondas irregulares.
Tipo III: Intermedio. Río con rápidos
más fuertes, ondas moderadas e irregulares, obstrucciones
numerosas y algunas cuestas colgantes. Es también conveniente
para las familias, pero con más precauciones, sólo
para chicos de más de 7 años.
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Tipo
IV:
Avanzado. Corrientes rápidas, fuertes y muy irregulares
con rocas que obstruyen el camino. En algunas partes la
cuesta es muy escarpada y requiere maniobras rápidas
y bajo presión. Antes de que la primera pendiente
sea visible para que un kayaker es recomendable ir previamente
a estudiar el terreno. Conveniente para mayores de 16 años
con precauciones.
Tipo V:
Expertos. Corrientes muy rápidas, irregulares o muy
largas. Son complejas debido a la cantidad de peligro que
esquivar; requiere el comando excelente de todo el rafting,
elementos de seguridad y del rescate. Solamente para el
más experimentado.
Tipo VI:
Ríos absolutamente peligrosos, casi fuera de los
límites de los criterios de la navegabilidad. |
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